Vivir

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Vivir

A veces me pregunto qué es vivir. 

Hay días que vivir es simplemente respirar.

Respirar tranquilidad.

Que me acompañes y se vaya el ruido.

Los días que no estás no sé ni porqué llamarlos vida.

Son sentirme el último superviviente.

Me vuelvo un reloj.

Me desafían sus agujas.

Porque el tiempo a veces también se clava.

Contando segundos del revés.

Están los días en los que vivir funciona rápido. 

Todas las canciones hablando de ti. 

Sorprendido de que hasta Eddie Santiago nos escribiera. 

Él ya lo dijo “mi voz tiene tu nombre”.

Hasta él lo sabía.

Otros días vivir es caer.

Caer al precipicio de tus ojos verdes, a veces marrones.

Porque mientras caigo, sueño que ese momento dura para siempre.

Aunque haya veces que para siempre dure un poco menos.

Porque “siempre” y “todo” hacen la vida y el mundo relativos.

No sé medirlos. 

Solo sé que desde que apareciste es lo único que quiero contigo.

Aunque haya veces, como he dicho, que para siempre dure un poco menos.

A la vuelta de la esquina

Cristian JD

Balance(d)

Hay años que cambian tu vida.

Hay años que marcan tu vida.

Este ha sido las dos cosas. 

Todo ha ido a mejor. 

Todo ha sido para mejor.

Perdimos a un ser querido, nuestra Tita Marisol, y dolió. 

“En la memoria nadie muere”.

Se puso difícil pero era necesario. 

Me he incomodado a mí mismo.

Salí de mi zona de confort.

Luché contra mí.

Y contra otros y sus prejuicios.

Me quité sus complejos y me centré en los míos. 

Que no son pocos.

(Re)descubrí a quién y a quienes no descuidar. 

Empezando por mí. 

Vi que desde la humildad aún tengo potencial. 

Hemos vuelto a la universidad y he conocido a personas maravillosas.

Subí al ring aun sin ser boxeador pero con el mejor equipo.

Vimos al otro amor de mi vida ganar una final con Papá. Recuerdo para el corazón.

Recuperamos las comidas y cenas con Papá y Mamá y el tiempo de calidad con ellos.

El verano del supuesto “fluye”. 

Y después, aunque lo sabía desde que la conocí, observé que tenía cerca a la mejor persona posible, a un corazón puro.

La que cambió mi mundo.

Y ya no quise despegarme de ella.

Lo mejor de este año y ojalá lo sea de mi vida.

Andrea. 

Ahora me gustaría agradecer a todos los que me han acompañado.

A mis amigos que son un pilar fundamental, Javi, Segura, Diego, María, Fran, Elisa, Josemi, Chema, Fátima, Miriam, Juanito, Jose, Antonio, Lulu, Lorena, Victor, Joserra, Luismi, Jarry, Dami, Angela, Raúl, Rocío, Rascón, Borja, Rebe, Pili, Ari, Chiki, Sergio, Salva, por aguantar todas mis tonterías y apoyarme en todo. Algunos más presentes físicamente que otros pero siempre presentes en el corazón. 

A mi entrenador que también es amigo, Uge, por creer en mí más que yo mismo. El camino nos trajo aquí, como lo disfrutamos este año. También por supuesto a mis compañeros, a mi equipo, en especial a Koldo y Juanjo (Chiki) por cuidarme en los entrenamientos.

Gracias a mis chavales por venir a jugar conmigo cada Maratón de Vilches porque saben lo importante que es para mí, sobretodo a Julio y Fres por tener que jugar con un tuerce botas.

Gracias a mis compañeros del MBA por hacerme sentir en casa, mención especial para Amine y Natalia, aunque la verdad es que todos me cuidan. 

Gracias a mi psicólogo, Jose, por el trabajo que hace conmigo y por lo que aguanta, gracias por hacerme valorar la Salud mental y el autocuidado.

Gracias a mi familia por estar siempre. A mis tíos, a mis Primos. A mis Tijeretas, mi Sersi, mi David, mi Felipe y mi Carlos. A los que no están pero están Siempre conmigo. 

Gracias a mis padres por su esfuerzo constante por tener un hijo tan desastre, son la base de todo. Trabajamos en algo que se hace duro muchos días y no ayuda a veces. Todo estará mejor. Ojalá tengamos un año tranquilo, nos lo merecemos.

Y Gracias y mil veces Gracias a la Vida, a Dios, a quien corresponda, por poner a mi lado a Andrea. Ni planeando ni soñando habría pensado que tendría la Suerte de estar contigo. Gracias por emocionarme, por quererme así, por hacerlo todo tan sano y bonito, por darme mi espacio en tu vida y en la mía propia. Gracias, de parte del mundo, por ser tan buena persona. Si existieran más Andreas el mundo sería un lugar más bonito. Eres una inspiración en todos los sentidos. 

Para este 2026 pediré y ojalá “que todo siga igual o que vaya mejor”.

Quedarme como estoy, con los retos que tengo y los que están por venir. 

Que no sea fácil pero que lo consiga. 

Salud para todos los míos.

Que no se me vaya nadie. 

Que haya tiempo de calidad con mi gente.

Mas boxeo y jugar la Maratón de Vilches con mis amigos. 

Mas Esperanza.

Otro horizonte laboral.

Que haya muchos conciertos y cenas en sitios chulos. De momento que se preparen Bad Bunny y The Weeknd que me van a ver, espero que no estén muy nerviosos.

Mas verano, mas viajes, mas de todo lo que venga, mas Vida contigo, Andrea.

Que se cumpla de verdad el artículo 47 de la Constitución Española y el 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Que tengamos Sanidad Pública de Calidad. 

Que pare el Genocidio de Israel contra Palestina. 

Que cuidemos la Salud Mental.

Que el Barça nos vuelva a hacer Felices y ganemos Todo.

Espero mejorar como persona.

Lo siento por quien pensó algo de mí equivocado o si decepcioné a alguien, de corazón. Nunca he querido hacer daño a nadie ni mucho menos aprovecharme de ninguna circunstancia, seré muchas cosas pero no soy así. 

Lo demás que sea lo que Dios quiera.

Y por último ya, desearos toda la Felicidad del mundo a los míos. Que pasemos muchos momentos chulos juntos y que consigáis todo lo que os propongáis. 

Feliz 2026 de parte de “A la vuelta de la esquina”.

Cristian JD.

A la vuelta de la esquina. 

Andrea


Una de las vueltas más bonitas que dio la vida me tocó a mí.

Porque hay giros que traen mucho más que felicidad.

Yo tuve la Suerte de que en esas vueltas el destino me trajo a ti. 

Mirarte a los ojos y ver tu bondad.

Perderme en tus rizos.

Quedarme a vivir en ellos.

Saber que todo lo que deseas tiene nombre y apellidos. 

Se puede tener la eternidad en unos meses.

Me enseñas en la vida se puede a pesar de sus reveses. 

Que sonrías y ya no sepa de qué estaba hablando. 

Y te sigo mirando. 

Estás y todo es más llevadero. 

Como si el tiempo caprichoso esperara su propio tiempo.

Mi esperanza diaria. 

Aquella canción de Bad Bunny que era premonitoria. 

Mi nombre favorito.

Mi persona favorita.

Mi Andrea. 

Feliz Cumpleaños. 

A la vuelta de la esquina.

Cristian JD

Troya

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Troya acabó ardiendo por culpa de un beso. 

Un beso entre dos locos que prefirieron ver el mundo arder a renunciar a sí mismos. 

Del Amor a la guerra hay un paso. 

Un beso. Ese beso.

La guerra por Amor fue la que causó este seísmo. 

Sentí ese rayo y vivir dejó de ser un espejismo.

Feliz miércoles me dijo.

Ejemplo de nada. 

Aprendiz de todo.

Me hago historias si me clavas la mirada. 

Por aquí un “me gusta”. 

Te habría “raptado” si te hubiera conocido en Esparta.

Indigna de este altar. 

No se ha creado ninguno que esos rizos merezca.

Esperando a que todo se calme.

A que llegues con tu abrazo y me desalmes.

Viviendo la vida en el alambre. 

Jodido pero con el mismo hambre. 

Ni sé escribir poesía ni hablar en prosa.

La culpa fue del efecto mariposa. 

Una mariposa batió sus alas en Japón…

Y yo le dije “ven a ver qué pasa si me besas”. 

Un corazón de piedra se ablandó.

Todo siguió igual. 

Pero mi mundo estaba cambiando. 

Había cosas que contigo no me salían mal. 

Por hacer que sea un goce respirar.  

Por mirar la vida desde el lado puro. 

Por que ya no me dé ansiedad el futuro.

Todo lo que haces no cae en saco roto, si es de corazón, aquí tienes tu casa, tu dirección, tu hogar.

La vida es corta y si tiene que arder que arda como Troya o como lo hicieron aquellos enamorados de Pompeya. 

A la vuelta de la esquina.

Cristian JD

Gravedad

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Todo se va. 

Mientras “otro todo” se queda. 

Es curioso. 

Unos parecían estar abajo y hoy presumen de reinado.

Así lo veo yo desde el condado de la apatía.

Tobogán cuesta arriba aderezado con papel lija. 

Tengo en el corazón un cementerio de balas perdidas. 

Disparos de advertencia muy apetecibles para el imán de mi conciencia.

El Big Crunch, la teoría que quería confirmar. 

Volverán a tus pies los pasos que anduviste.

Cada paso un golpe.

Todo al cero y sin nada nos quedamos.

De luto preventivo porque al final todo muere, ahora todo al negro.

Porque quién puede parar lo inevitable. 

La misma historia en mi timeline. 

El mismo mensaje en mi cabeza. 

Las mismas certezas.

No es cómo, es dónde lo dejas.

Se hace dura la vida de estrella solitaria, complica todo ver como te apagas. 

Como ya no queda apenas llama. 

A esta pena Nadie me gana. 

Solo queda una dirección postal a ninguna parte, sin mirar atrás y con una pared por delante, haciendo de la huida mi propio arte, debatiéndome a diario entre despedida o salida, entre el Amor o la vida. 

A la vuelta de la esquina. 

Cristian JD

Crónico


Hay un abismo.

Un abismo que no puede pero lo arrasa todo en mí últimamente. 

Como si eso es todo lo que fuera.

Como si eso me definiera.

Estoy viviendo algo crónico.

Con la persiana echada, las ventanas cerradas, una puerta mental infinitamente tapiada.

Pero siempre entra.

Es crónico y me define. 

Es más que un estado de ánimo, soy su títere. 

A mí también me dejó sin cabeza. 

Me hace escribir aquí. 

Me hace ser dúctil. 

Hace que el tiempo pase lento, me trae solo lo bueno porque sabe que viviría allí.

Es muy fuerte ahora porque antes de transformarse en lo que es hoy, fue precioso.

Hasta que quiso juntarse con el “des”. 

No puedo verlo ahora con los mismos ojos. 

Está dominándome. 

Está contento si yo estoy triste. 

Se aferra a que yo me aferre. 

Es viejo amigo. 

Es real aunque magnifica todo, multiplicando por mil cada pinchazo. 

Tenemos algo tóxico pero nunca me deja solo. 

Soy yo su amor platónico. 

¿Qué sería del mundo, de la poesía y de la inspiración, de las recaídas, de las caídas, de la misma vida, de los corazones sin romper hasta que llegas tú, a veces necesario, cruel Desamor?

A la vuelta de la esquina. Cristian JD

Hábitat

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Mi hábitat. 

Me encontré un “rato” fuera de él. 

Fui un extraño en mundo alegre. 

Volver fue sencillo, tomé decisiones.

Fluir hacia dentro. 

Poco agua, mucho barro. 

Sabes que te vas pero ahí sigue.

La lona. 

Esperándote, como la luna de un coche espera a su piedra. 

De día el Sol, que alumbra a la nada, y de noche un satélite, hacen su guardia. 

Siempre coinciden. 

Porque cuando es de día aquí siempre es de noche.

Es la noche de la noche, cuando anochece.

Yo sigo aquí, en la lona.

Siempre madrugo para caer.

Estable. 

Aquí no hay golpe que me tumbe. 

El hábitat.

A veces vuelo, solo de imaginación. 

Saber de dónde eres, necesario.

En la zona de disconfort. 

Aprendiendo lecciones que no usaré nunca. 

Como si la vida fuera una raíz cuadrada.

Me pregunto siempre cuando voy a usarla. 

Sabiendo que no hay nada más digno que darle voz a aquello que no puede hablar.

Mientras tanto, me dedico solo a darle a esta tristeza algo de dignidad. 

A la vuelta de la esquina.

Cristian JD

El Taxi

Volvió esto.

Era cuestión de tiempo.

Todo precipitado, he tenido perfecto catalizador.

No recuerdo como amontonaba los recuerdos aquí. 

Sé que lo hice.

Más malos que buenos, igual por eso me fui. 

Parecía pronto para aquel demasiado tarde. 

Aunque todo siempre es cuestión de tiempo. 

La introducción, el nudo, la muerte…

Quizás ese nudo nos ahogó.

La vida solo es bonita el primer segundo después de acabarse la fiesta. 

Después de eso vives del recuerdo de lo que acaba de pasar. 

Nada de disfrutar, vives con la ansiedad de eso que acabó pero queda certificar el final.

Solo estás en el taxi de vuelta. 

De vuelta a la realidad. 

Sabiendo que todo ha acabado sin empezar.

Viviendo de recuerdos de hielo. 

Mente fría.

Viviendo recuerdos color cristal. 

Empezando el tejado por la casa para cuando llegue el vendaval. 

Y llega. 

Con la puerta en las maletas. 

Otras que no cierran. 

Estoy tranquilo, al menos todavía me queda respirar. 

Nada es para siempre dicen, solo empieza a terminar. 

A la vuelta de la esquina.

Cristian JD.

Perfección

Llevan su nombre todas las ciudades bonitas.

Es la reina en cada provincia que pisa.

Las estrellas fugaces cambian de trayectoria.

Los genios, impotentes, han renunciado a concederme deseos. 

Te vieron pasar y entendieron que vivir en una lámpara era lo mejor. 

Contigo el mundo está completo. 

No puedo pedir nada que no esté en ti. 

A veces me aguanto porque me puede esta devoción.  

Hablar de ti es hablar de todo.

Intento perfeccionar algo que ya es perfecto. 

Es chocarse contra mil imposibles.

Como ver a Van Gogh perfeccionar a sus girasoles. 

A pesar de tanto apagón, quisiste quedarte para iluminarme. 

“Ya es de noche” me dice. 

Sigue sin entender porqué cuando estoy con ella siempre llevo gafas de Sol.

Contigo me rima hasta lo que nunca rimó. 

Soñar es gratis desde que estás. 

Con lo caro que salía soñar meses atrás. 

Un sueño, una decepción. 

No sé qué hice bien en otra vida para merecer en esta la gloria de tu atención.

Ahora supongo que la Libertad es esto.

Mirar al cielo y pensar en la Suerte que tengo, tocar con las manos el arte, mirar a mi lado y que estés ahí al despertarme. 

A la vuelta de la esquina.

Instagram: Cristianjd007

Septiembre

Aparece. 

Aparece entre la multitud de la nada. 

Llega avisando aunque no te habla.

Se ríe de los vacíos. 

Tiene al aire a su merced. 

Huracanes en su pelo por doquier.

Por ella los ríos van del revés.

Enseñó a Cuba lo que era una revolución. 

Es un terremoto silencioso. 

Puedes llamar a donde ella esté el mejor lugar del mundo. 

Te hace maldecir cada segundo en que no está.

Me hace estar.

Es mi verbo “ser”. 

Es. 

Su piel erizada es el halago a mis caricias. 

Diosa del tiempo.

Desafía al clima. 

Te mata. 

Te da la vida. 

Es la dueña de la energía. 

Corre por sus venas adrenalina. 

La horma de todos los zapatos. 

Decide cuando llega septiembre y cuando acaba el verano. 

Es mar y es montaña. 

Es el karma. 

Es la calma.

Mi boli con tinta infinita. 

No quiero más letras.

Es la A, mi punto y mi final. 

A la vuelta de la esquina.

Instagram: Cristianjd007