
Nunca le hizo falta más highlighter que el de su sonrisa para brillar.
Durante esta vuelta a mi cabeza en 80 días tu brillo era mi sol, tu brillo me guiaba.
A todas mis causas perdidas les he puesto tu nombre.
Me perdí sin causa.
Yo soy una de ellas.
Insultante para el resto, humillando a las estrellas, la encontré buscándola y lo llamé casualidad.
Intentar irme fue lo más duro que hice, irte sin irte siempre cuesta cuando el corazón te dice adiós, que allí se queda.
Habré perdido la guerra pero después de muertos, los fantasmas luchan en bucle porque ya sólo la eternidad los espera.
No necesitas correr para dejar tu estela, he visto mil veces ese brillo de tu mirada.
Solo quería ser parte de esa luz y me apagué sin querer quererlo.
Fugaz cometa, tu brillo me tocó y ahora sólo espero a que me vuelvas a pasar.
A la vuelta de la esquina.