
Toco fondo un par de veces al día.
Veo desde mi ventana que está ahí fuera la alegría.
Estiro el brazo y me roza un poquito pero casi nunca llego a alcanzarla.
No somos polos opuestos y creo que por eso nos repelemos.
Aunque no me mueva del sitio siempre me acaba rodeando.
Miro con los ojos cerrados a un horizonte atronador que no se ve pero que sé que está ahí.
Tengo mucho en común con él, tú nunca me veías pero en mi dirección siempre escribía: “lo más lejos de ti, a tu lado”.
No mentía cuando le decía que era lo mejor que me había pasado.
Y es que nunca nadie pasó a esa velocidad por mi vida.
Nunca hice nada tan duro como burlar la censura a la que me castigaron sus ojos.
Lo bueno y lo malo es que todo cambia.
Ahora todo va mejor.
Ahora la censura soy yo.
Aunque admito que continúo con diálisis en el corazón.
A la vuelta de la esquina.
Instagram: cristianjd007