
Hoy salió todo como nunca lo planeamos.
Y fue bueno.
Todo aquel rato esperándote.
Y yo sin saberlo.
Troya ardió.
Pero tú fuiste la chispa.
El fuego que nunca me quemó.
Solo vino para ayudarme.
A verme crecer.
Y desde entonces crecimos juntos.
La chispa eterna ya lleva unos cuantos días prendida.
Es bonito llamarla coincidencia.
Aunque yo prefiero pensarte como destino.
Mi recuerdo Feliz.
Mi siempre para ti.
Gracias por ser valiente por alguien como yo.
Por dejarme acariciar tus rizos.
Por por perderme en esos ojos verdes.
Como este mar de olivos.
Por todo lo que queda…
Por compartirlo todo conmigo.
Te llamaría Suerte pero siento que tú eres mucho más que eso.
Mi Andrea…
Cristian JD
A la vuelta de la esquina